Qué son los polifenoles
Los polifenoles son compuestos vegetales que tienen un impacto extraordinariamente beneficioso para tu salud. Protegen, reparan y rejuvenecen.
Cómo se protegen las plantas
Como las plantas no pueden huir del peligro o de las amenazas, han desarrollado otros mecanismos de defensa. Uno de ellos es la producción de polifenoles, que las protegen de la luz solar intensa, la sequía, las malas condiciones del suelo, los hongos, los virus y muchas otras amenazas. Las plantas sintetizan estos compuestos complejos como una armadura protectora. Por eso encuentras polifenoles donde la planta entra en contacto con el mundo exterior: en la piel o cáscara, a menudo como un pigmento y con un sabor amargo o astringente.
En los últimos años, médicos, biólogos y nutricionistas han descubierto que los polifenoles tienen un efecto igualmente beneficioso para tu salud. Esto se debe a que actúan como moléculas de señalización. Proporcionan un estímulo biológico leve que activa el interruptor de defensa hormética en las células: la llamada vía Nrf2. Cuando la vía Nrf2 se activa, indica a las células humanas que produzcan sus propios antioxidantes endógenos de alta potencia, como la superóxido dismutasa y la glutatión peroxidasa. Estas enzimas son extremadamente eficaces para proteger, reparar y rejuvenecer las células y el ADN.
Qué son los radicales libres y los antioxidantes
Todos conocemos las vitaminas: un conjunto de micronutrientes esenciales que hacen que tu cuerpo funcione correctamente. Vitaminas muy conocidas como la C y la E actúan como antioxidantes y ayudan a neutralizar los radicales libres dañinos. Los radicales libres son moléculas inestables que dañan las proteínas, los lípidos (incluido el colesterol) y el ADN. A esto lo llamamos oxidación. Los radicales libres entran en tu cuerpo a través del tabaco, el consumo de alimentos ultraprocesados, el alcohol, la falta de ejercicio y factores ambientales como la contaminación del aire y la luz solar (especialmente los rayos UV-A). Los deportistas de alto rendimiento y resistencia también generan muchos radicales libres, ya que el ejercicio intenso es otra fuente. A veces, tu propio sistema inmunológico es la mayor fuente de radicales libres: genera oxidantes como armas metabólicas dirigidas para eliminar bacterias, virus y desechos celulares.
Los antioxidantes neutralizan los radicales libres en una proporción de 1 a 1. Dicho de otro modo: contrarrestan la oxidación, de ahí su nombre. Durante años, los médicos y científicos recomendaron seguir una dieta rica en vitaminas. Hoy se sabe que comer una manzana al día ofrece una protección relativamente pequeña por la vitamina C de su pulpa, y que sus efectos para la salud se deben principalmente a los polifenoles concentrados en su piel.
Los polifenoles activan numerosos procesos, como la vía Nrf2, capaces de neutralizar miles de radicales libres simultáneamente. Dado que los polifenoles aportan su acción protectora, reparadora y rejuvenecedora a través de la alimentación, es fundamental consumir polifenoles todos los días.
Dónde encontrar polifenoles
La forma más sencilla de obtener polifenoles es a través de frutas y verduras de colores (con piel) con matices de sabor picantes, amargos o astringentes. El café, el té, el vino tinto y la cerveza también contienen polifenoles.

Una de las fuentes más importantes de polifenoles es el aceite de oliva amargo con un final picante. ¿Por qué? El sabor amargo indica la presencia de hidroxitirosol, un potente polifenol que protege contra problemas de colesterol, enfermedades cardiovasculares, demencia, Alzhéimer, cáncer y diabetes. El final picante señala la presencia de oleocantal, un compuesto antiinflamatorio considerado la versión natural del ibuprofeno (pero sin sus efectos secundarios). Además, el aceite de oliva contiene muchas grasas saludables, esenciales para la absorción de muchos polifenoles. Una dosis diaria de aceite de oliva rico en polifenoles es un gran paso hacia un cuerpo sano, joven y en forma.